La industria sufre una caída ya en julio y anticipa una recesión en otoño

El sector se muestra pesimista y los economistas avisan de un hundimiento mundial de la demanda

El desánimo ha cundido en las fábricas españolas en el mes de julio, en el que los pedidos se han desplomado y los precios han seguido subiendo, lo que ha llevado a la industria a recortar su producción, reducir su plantilla, liberar el stock del almacén e incluso, en algunos casos, parar y cerrar sus plantas, como ha ocurrido con la compañía gallega Alcoa.

Esta contracción ha quedado reflejada en el índice PMI del sector manufacturero, elaborado y publicado este lunes por la agencia de calificación Standard & Poor’s, que se situó en España en 48,7 puntos, el nivel más bajo desde mayo de 2020, cuando el país atravesaba los momentos más duros de la pandemia. Esto supone además que por primera vez en año y medio el índice está por debajo de los 50 puntos, el límite que delimita la diferencia entre el crecimiento y la contracción, algo que ha sucedido también en otros países como Alemania, Francia o Italia.

«La desaceleración económica del sector manufacturero de la zona euro empeora en julio a medida que se intensifican los riesgos de recesión«, ha explicado la compañía.

En el caso de España, reconocen que el sector «experimentó en julio la mayor caída de los nuevos pedidos en más de dos años. Las empresas encuestadas informaron que las ventas se han desplomado debido a un entorno cada vez más incierto, y algunas empresas prevén una recesión en la segunda mitad del año. Los altos precios también afectaron la demanda, mientras que factores similares también conllevaron a una disminución comparable en los nuevos pedidos de exportación».

La falta de pedidos llevó a las compañías a recortar la producción -el mayor descenso desde enero de 2021- en respuesta a la disminución de su carga de trabajo, a reducir sus inventarios de almacén y a despedir trabajadores. «El nivel de empleo cayó por primera vez en diecisiete meses», apunta S&P, algo que se podría confirmar este martes cuando el Ministerio publique los datos de afiliación y paro.

«Las empresas están cada vez más preocupadas por la continuación de la recesión económica en los próximos meses y, por ello, están tomando posiciones cada vez más defensivas, tal y como lo demuestran los recortes de empleo, de los inventarios y de las compras», destacó Paul Smith, director de Economía de S&P Global Market Intelligence.

La patronal de las pequeñas empresas, Cepyme, también alertó este lunes de que las compañías están activando planes de contingencia para hacer frente al fuerte incremento de los costes. «Las empresas ya han empezado a tomar medidas, como la de ajustar sus horarios ante el aumento del precio de la energía, reestructurar sus planes de producción, incluso con cierres temporales parciales o totales de parte de sus cadenas, y ajustar stocks», apuntaron.

Los sectores más afectados son los de uso intensivos de gas y electricidad, como la industria papelera, la metalurgia o la siderurgia, señaló la patronal, aunque se observa también que empresas de menor dimensión en el sector de la hostelería, la industria manufacturera y agroalimentaria, así como la agricultura y la ganadería también están poniendo en marcha planes de contingencia.

Un ejemplo de este impacto es el de la refinería de alúmina de Alcoa en San Cibrao (Lugo) que desde este lunes ha reducido su producción «para mitigar parte de las pérdidas provocadas por los altos precios del gas natural, que continúan escalando en España». En concreto, la empresa irá recortando durante los próximos dos meses su producción hasta llegar a entre un 50 y 60% de los 1,6 millones de toneladas de su capacidad anual», según ha informado en un comunicado.

Este ajuste del nivel operativo incluye la reducción del 15% ya anunciada a principios de este mes de julio. Con el coste actual del gas natural, la refinería obtiene un margen negativo o pérdida por cada tonelada de alúmina producida. Con la reducción reciente del 15% de la producción, Alcoa calcula que la planta perdería aproximadamente 75 millones de dólares en el tercer trimestre. Operando al 50% de su capacidad, a los precios actuales del gas natural en España, las pérdidas de la refinería se reducirán en aproximadamente en un tercio.

Fuente: https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2022/08/02/62e7faeafdddfffea78b4593.html

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