La inflación marca un récord del 9,1% en la eurozona y eleva la presión sobre el BCE

El mercado descuenta una subida de 75 puntos básicos en la reunión de septiembre

La inflación en la eurozona alcanzó en el mes de agosto el 9,1% interanual. Es un récord histórico desde el nacimiento del euro, hace dos décadas.

Goldman Sachs, Bank of America y JP Morgan, los tres mayores bancos de inversión estadounidenses, creen que la semana que viene el Banco Central Europeo (BCE) se verá obligado subir los tipos de interés unos 75 puntos básicos en la reunión del próximo 8 de septiembre. El mandato de la institución que preside Christine Lagarde es mantener la inflación cerca del 2%.

Hay una necesidad urgente de que el Consejo de Gobierno actúe con decisión en su próxima reunión para combatir la inflación”, dijo el jefe del Bundesbank, Joachim Nagel, tras la publicación de los datos. “Necesitamos una fuerte alza de tasas de interés en septiembre. Y se esperan más aumentos en los tipos de interés en los próximos meses”.

A su vez, el jefe del banco central holandés, Klass Knot, ya afirmó el martes que la fuerte demanda de los consumidores después del fin de los confinamientos también ha contribuido a elevar los precios. Los salarios en aumento y un euro débil representan riesgos al alza, advirtió, instando “a una normalización “rápida” de la política monetaria.

La alemana Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE, ya avisó de que el banco central debería centrarse más en los datos actuales de la inflación que en las proyecciones –que en cambio apuntan a la baja el año que viene–. Una manera de decir que hay que actuar ya.

Varios analistas son de la misma opinión. “El banco central está pagando el precio de su decisión de dejar el tipo de depósito en el -0,5% durante demasiado tiempo y puede que tenga que ser mucho más contundente ahora. Por desgracia, la situación de la inflación va a empeorar, quizá mucho, antes de mejorar, teniendo en cuenta lo que se avecina con la energía este invierno”, apuntaba en una nota Craig Erlam, de Oanda. “La tendencia de la inflación subyacente ya se ha ampliado, y ello a pesar de que todavía no se han producido fuertes aumentos salariales. La realidad es que el mandato del BCE se está incumpliendo masivamente”, coincidía Ulrike Kastens, de Economist Europe para DWS.

El Bundesbank ya habla de que es necesaria “una fuerte alza” del precio del dinero

Sin embargo, en el seno del BCE y del mundo económico el frente de los que defienden la moderación en la política monetaria para evitar que Europa lo acabe pagando con una recesión no se rinde, especialmente cuando el escenario, en los meses futuros, apunta a una mejora de la inflación.

Así, en la misma línea que el economista jefe del BCE Philip Lane, la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, recordó ayer en un seminario de la Asociación de Investigación de Bancos Centrales (Cebra) y de la BSE (Barcelona School of Economics) que hay que examinar con detenimiento los datos en cada reunión del BCE pero que hay que distinguir entre el corto plazo, en el que se está produciendo una “escasez” de “energía barata” en Europa, y el largo plazo, cuando ya se contará con energía renovable, lo que acabará aliviando las tensiones sobre los precios.

Teresa García Milà, catedrática de Economía de la UPF, también evita caer en dramatismos y recuerda que la mayoría de las previsiones apuntan a un descenso de la inflación el año que viene y que la solidez de los bancos es superior a la que se tenía en la anterior crisis del 2008.

Hay otro elemento a tener en cuenta sobre los futuros pasos que tomará el BCE y es la evolución del precio del gas y de la electricidad. Los futuros del gas en Amsterdam llevan tres días en caída libre y la tarifa eléctrica en Alemania en dos días se ha reducido a la mitad.

Más allá de posibles elementos especulativos y de que el mercado puede empezar a descontar una recesión en el Viejo Continente, este desplome podría sugerir que tal vez se ha dejado atrás el pico del encarecimiento energético.

Aunque los pronósticos apuntan a una subida abrupta de los tipos de interés, lo que permitiría además sostener al euro y evitar una fuga de capitales hacia el área del dólar, no está claro que esto tenga que ocurrir.

El riesgo de recesión y las previsiones de un descenso de la inflación en el 2023 hacen dudar al BCE

Como dijo una vez el expresidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, “en realidad no se nos da muy bien realizar previsiones; hacemos como que sí, pero lo cierto es que no”.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/economia/20220902/8495363/inflacion-marca-record-9-1-eurozona-eleva-presion-sobre-bce.html

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