Fuentes de información

Se denominan fuentes de información, en teoría de la información y telecomunicación, a cualquier origen de información susceptible de ser representado mediante una señal analógica y/o digital.

Los tipos de fuentes de información son tres: primarias, secundarias y terciarias. Se dividen en función del grado de información que proporcionan, el tipo de información que contienen, el formato en las que se encuentran, el canal utilizado y por la cobertura geográfica.

Cada uno de estos aspectos de las fuentes de información determina a la vez una subdivisión. Las fuentes de información están creadas para satisfacer las necesidades informativas de cualquier individuo.

Se presentan a través de diversos soportes, pueden ser creadas para informar o no, se encuentran en un lugar físico (presencial o virtual) y son estáticas, ya que el investigador accede a ellas y son creadas por instituciones o personas.

Los tipos de fuentes se combinan de acuerdo con la orientación de la investigación y por lo tanto de las necesidades del investigador o demandante de información.

Las fuentes de información son los instrumentos que ayudan a localizar y recuperar los documentos y la información.

Tipos principales de fuentes de información

De acuerdo con el grado de información que proporcionan, las fuentes de información se dividen en primarias, secundarias y terciarias; esta división se utiliza generalmente en el ámbito académico.

Fuentes primarias

Una fuente primaria se refiere a las fuentes documentales que se consideran material proveniente de alguna fuente del momento, en relación a un fenómeno o suceso que puede tener interés en ser investigado o relatado, es decir, es la materia prima que se tiene para realizar un determinado trabajo de investigación.

También hay fuentes de información primarias llamadas inéditas, que no se encuentran al acceso público o de circulación restringida como las tesis o los informes.

En el caso de la historiografía, es lo que en su momento ha servido para escribir la historia.

En efecto, en el origen del desarrollo de la historiografía, se encuentra la cuestión de la clasificación y la validación de las fuentes, cuando los historiadores analizaron y discutían sobre la escritura de la historia y de la prehistoria, y sobre la manera en que los conocimientos del pasado eran obtenidos aplicando la metodología de la historia.

También se dividen en fuentes escritas y no escritas.

Algunos ejemplos de fuentes primarias pueden ser las que a continuación se enumeran:

Fuentes secundarias

Las fuentes, búsquedas o informaciones secundarias son textos basados en hechos reales. Una fuente secundaria contrasta con una primaria en que esta es una forma de información que puede ser considerada como un vestigio de su tiempo. Una fuente secundaria es normal un comentario o análisis de una fuente primaria.​ Por ejemplo, un libro que trata sobre Ulysses S. Grant generalmente sería considerado una fuente secundaria.

En historiografía, sin embargo, incluso este libro podría ser considerado una fuente primaria: si otro autor está dedicándose a estudiar sobre las diversas historias escritas sobre Grant, puede estar usando como vestigio la que fue originalmente concebida como fuente secundaria.

Una fuente secundaria es un comentario de la fuente primaria. Las fuentes secundarias están sujetas a revisión por pares, están bien documentadas y están normalmente producidas a través de instituciones donde la precisión metodológica es importante para el prestigio del autor. Los historiadores someten a ambos tipos de fuentes a un alto nivel de estudio. La validez de este tipo de fuentes radica en el hecho de que estas son obtenidas por fuentes fidedignas, instituciones públicas y algunos especialistas en los temas, antes de concretarse como fuentes secundarias; es verdad que fueron fuentes de tipo primario, sin embargo al ser aceptadas por la sociedad se convirtieron en fuentes de información verídicas, aceptadas e incluso, ser consideradas como parte de nuestra historia. Estas por lo general llevan el nombre de la institución o autor que realizó este estudio.

Este tipo de fuentes son muy importantes para la creación de proyectos, ya que con ellas se puede evitar la redundancia de información, y tener más claro hacia dónde debemos de enfocar los nuevos estudios.

Utilizar fuentes secundarias no es indicador de la validez de una investigación; todo depende de la pericia del investigador para seleccionar las fuentes. Algunos criterios señalados por los metodólogos para seleccionar fuentes secundarias son: carácter público o privado de la institución, especialización, experiencia y credibilidad de la institución, forma de financiación de la fuente, periodicidad de la publicación o registro, profesionalización de los investigadores y sirven para un trabajo de español.

Fuentes terciarias

Una fuente terciaria es una selección y compilación de fuentes primarias (material de primera mano relativo a un fenómeno) y secundarias (comentarios, análisis y crítica basadas en fuentes primarias). Mientras la distinción entre fuente primaria y fuente secundaria es esencial en historiografía, la distinción entre estas fuentes de evidencia y las fuentes terciarias es más superficial.

Ejemplos típicos de fuentes terciarias son las bibliografías, catálogos de biblioteca, directorios, listas de lecturas y artículos sobre encuestas. Las enciclopedias y los libros de texto son ejemplos de piezas que recogen tanto fuentes secundarias y terciarias, presentando por un lado comentario y análisis, y en el otro tratando de proporcionar una visión resumida del material disponible sobre la materia. Por ejemplo, los largos artículos de la Encyclopedia Britannica constituyen la clase de material analítico de las fuentes secundarias, mientras que también tratan de proporcionar una cobertura completa asociada a las fuentes terciarias.

Wikipedia es un ejemplo de fuente terciaria.