El mundo se aleja del Objetivo de erradicar el hambre en 2030

La pandemia ha agravado esta problemática en el mundo, donde existen 768 millones de personas hambrientas

En 2015 se establecieron los Objetivos de Desarrollo Sostenible y su cumplimiento. El segundo de ellos se dedicó a combatir el hambre. Por aquel entonces este ya era uno de los principales problemas mundiales con los que los países tenían que acabar.

Sin embargo, siete años después, las cifras han vuelto a alcanzar los alarmantes números de hace casi una década, con 768 millones de personas hambrientas en el planeta. En el último informe al respecto, la ONU alerta de que nos estamos alejando del cumplimiento del Objetivo Dos para el año 2030.

La pandemia y la guerra en Ucrania han tenido mucho que ver en este aumento de personas que acusan de forma grave la escasez de alimentos. La ONU advierte de que los números muestran un claro retroceso en la consecución del objetivo de ‘Hambre cero’.

El último dato, el de 768 millones, revela que las personas que sufren hambre han aumentado en 150 millones desde que comenzó la crisis derivada del coronavirus. Lo que ya supone que casi una décima parte de la población mundial se encuentra dentro de este grupo (un 9,8%). Un porcentaje que se eleva al 23% si se tienen en cuenta los casos de inseguridad alimentaria moderada o grave. Esto es, cuando una persona no tiene acceso regular y suficiente a la comida y, por ende, su desarrollo se va a ver condicionado.

Ante este panorama, la ONU no confía en cumplir con el Objetivo Dos en 2030 y además apunta a que ese año el número de personas que pasan hambre sea de 670 millones, cantidad similar a la de 2015 pero muy lejana a deseable, 0. Además, hay lugares en los que este problema ha crecido de forma exponencial. Es el caso de América Latina y el Caribe, que representan el 7,4% del total de personas con hambre. El representante regional de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), Julio Berdegué afirma que en estas zonas, «en solo dos años, 13 millones de personas han caído en el hambre. Y cuatro de cada diez viven con inseguridad alimentaria». Un hecho que calificó de «extremadamente grave».

Una muerte cada 48 segundos

Otro ejemplo preocupante lo ofrece el cuerno de África, donde el hambre se cobra una vida cada 48 segundos. Somalia, Kenia y Etiopía atraviesa además una de las peores sequías en más de 40 años, que está diezmando ganado y cultivos y que amenaza de hambruna a más de 16 millones de personas, según la ONU. De forma paralela aunque con sendos puntos de encuentro, la inseguridad alimentaria también ha sufrido un aumento importante en los últimos años. Mientras que en 2020, esta cifra a nivel mundial representaba un 39,5%, pero en 2021 subió hasta el 40,6%. Este problema «ya no se limita a grupos sociales que han vivido en la pobreza durante mucho tiempo», sino que «la inseguridad alimentaria ha llegado a las ciudades, y a decenas de miles de hogares que antes no la habían vivido», anunció Berdegué.

El director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley, considera un «peligro real» de que las cifras del hambre sigan subiendo los próximos meses, alentadas en parte por la guerra en Ucrania. «Como consecuencia, se producirá una desestabilización mundial, hambre y migraciones masivas a un nivel sin precedentes». Beasley pedido «actuar hoy para evitar esta catástrofe inminente». En la misma línea se mostró la responsable de UNICEF, Catherine Russell, que ha reclamado «una respuesta sin precedentes» a la actual emergencia y a «redoblar esfuerzos», porque «no podemos perder el tiempo».

El estudio del que se desprende esta información ha sido elaborado por varias agencias de la ONU, entre ellas la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Informe SOFI: Récord de hambre en aumento, según estudio de la ONU

El hambre mundial alcanza niveles récord y va en aumento, según las últimas cifras de la ONU.

Hasta 828 millones de personas pasaron hambre en 2021, revela el informe ‘El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2022‘ (SOFI, por sus siglas en inglés), un aumento de 46 millones respecto al año anterior y un aumento de 150 millones de personas desde el inicio de la pandemia COVID-19.

El estudio – publicado el miércoles (6 de julio) por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) – pinta un panorama sombrío de la seguridad alimentaria a nivel mundial.

Los números presentan un panorama sombrío:

  • Hasta 828 millones de personas se vieron afectadas por el hambre en 2021 – 46 millones de personas más que el año anterior y 150 millones más que en 2019.
  • Después de permanecer relativamente sin cambios desde 2015, la proporción de personas afectadas por el hambre aumentó en 2020 y siguió aumentando en 2021, hasta el 9.8% de la población mundial. Esto se compara con el 8% en 2019 y el 9.3% en 2020.
  • Alrededor de 2,300 millones de personas en el mundo (29.3%) padecían inseguridad alimentaria moderada o grave en 2021, 350 millones más en comparación con antes del estallido de la pandemia de COVID-19. Casi 924 millones de personas (11.7% de la población mundial) enfrentaron inseguridad alimentaria en niveles severos, un aumento de 207 millones en dos años.
  • La brecha de género en la inseguridad alimentaria siguió aumentando en 2021: el 31.9% de las mujeres en el mundo padecía inseguridad alimentaria moderada o severa, en comparación con el 27.6% de los hombres, una brecha de más de 4 puntos porcentuales, en comparación con 3 puntos porcentuales en 2020.
  • Casi 3,100 millones de personas no pudieron permitirse una dieta saludable en 2020, 112 millones más que en 2019, lo que refleja los efectos de la inflación en los precios de los alimentos al consumidor derivados de los impactos económicos de la pandemia de COVID-19 y las medidas implementadas para contenerla.
  • Aproximadamente 45 millones de niños y niñas menores de cinco años sufrían emaciación, la forma más mortal de desnutrición, que aumenta el riesgo de muerte de los niños y niñas hasta 12 veces. Además, 149 millones de menores de cinco años tenían retardo en el crecimiento y el desarrollo debido a la falta crónica de nutrientes esenciales en sus dietas, mientras que 39 millones tenían sobrepeso.
  • Se están logrando avances en la lactancia materna exclusiva, con casi el 44% de los bebés menores de seis meses de edad alimentados exclusivamente con leche materna en todo el mundo en 2020. Esto todavía está por debajo del objetivo del 50% para 2030. Es muy preocupante que dos de cada tres niños y niñas no reciban la alimentación adecuada y diversa en su dieta que necesitan para crecer y desarrollarse a su máximo potencial.
  • Mirando adelante, las proyecciones indican que casi 670 millones de personas (el 8% de la población mundial) seguirán pasando hambre en 2030, incluso si se tiene en cuenta una recuperación económica mundial. Este es un número similar al de 2015, cuando se lanzó la meta de acabar con el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición para fines de esta década en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

El informe llega luego de una alerta roja del WFP sobre ‘hambre catastrófica’ ya que ‘los logros del desarrollo alcanzados con tanto esfuerzo se están revirtiendo a medida que el efectó dominó de la guerra en Ucrania se siente en todos los continentes’.

«La asombrosa cantidad de 50 millones de personas en 45 países están a solo un paso de la hambruna», dijo el Director Ejecutivo del WFP, David Beasley. «Existe un peligro real de que estos números aumenten aún más en los próximos meses».

Los conflictos, los extremos climáticos, las crisis económicas y las crecientes desigualdades se han combinado para llegar a un número sin precedentes de familias con hambre.

«Los picos globales de precios en alimentos, combustibles y fertilizantes que estamos viendo como resultado de la crisis en Ucrania amenazan con empujar a las familias de todo el mundo a la hambruna. El resultado será la desestabilización global, el hambre y la migración masiva en una escala sin precedentes. Tenemos que actuar hoy para evitar esta catástrofe», agregó Beasley.

El número de personas que no pueden permitirse una dieta saludable en el mundo aumentó en 112 millones, a casi 3.1 mil millones en 2020, según el informe.

La versión resumida de la publicación de la FAO, El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2022, contiene los mensajes clave y los puntos principales de la publicación y está dirigida a los medios, los responsables políticos y al público general.

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Fuente: https://www.elcorreo.com/bbk-kuna/mundo-aleja-objetivo-hambre-cero-ods-bbk-kuna-20220708163436-nt.html https://es.wfp.org/noticias/informe-de-la-onu-las-cifras-de-hambre-mundial-aumentaron-hasta-828-millones-en-2021 https://www.fao.org/3/cc0640es/cc0640es.pdf

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